El nuevo tiempo en las organizaciones

El nuevo tiempo en las organizaciones

No es fácil poder comprender y tener una definición sólida y ampliamente aceptada del tiempo. Como se sabe, hemos pasado de pensar que el tiempo es algo absoluto, desde la perspectiva de Newton, donde el tiempo  existe en sí mismo e independiente de las cosas, el tiempo al igual que el espacio, es una realidad absoluta, infinita, uniforme y vacía de todo movimiento [1]; a una concepción donde el tiempo es relativo, tal y como Ernst Mach pretendió demostrar que la única noción de tiempo justificable es la de tiempo relativo, la cual está basada en la interconexión de nuestras sensaciones [2] .

Si extraemos la idea principal del pensamiento de Mach, son las sensaciones y percepciones las que generan la noción del tiempo en cada uno de nosotros. A lo anterior, se sumó Albert Einstein cuando derivo la mayor parte de su teoría espacial de la relatividad en la percepción humana. Es así, como se puede decir, que cada persona tiene un “reloj” propio, el cual se mueve dependiendo de su perspectiva y sensaciones.

Por otra parte, es necesario explicar cómo funciona el cerebro con respecto al tiempo. Para el neurocientífico David Eagleman la percepción del tiempo, al igual que la visión, es una construcción del cerebro y es sorprendentemente fácil de manipular [3], si podemos maniobrar la esta percepción, se podría distorsionar la longitud de éste, es decir, si podemos realizar algo que engañe al cerebro para que ciertos eventos parezcan más largos de lo que son, o simplemente nos dé la percepción que nuestro día o nuestra vida “tiene” más tiempo.

Steve Taylor dijo el tiempo del reloj se cuenta en minutos y horas, pero el tiempo “real” depende que cómo lo experimentemos, algo diferente para cada persona de acuerdo a lo que está haciendo, así que, extender nuestras vidas es posible si hacemos un cambio en nuestra mentalidad, teniendo nuevas experiencias y, pasando más tiempo viviendo en el presente [4] .

Muchos gerentes se han preguntado cómo manejar mejor el tiempo para conseguir ciertos objetivos, y no solo a nivel persona, sino también proyectado a su empresa.  Lastimosamente, en las empresas existen algunos colaboradores que solo van a brindar su trabajo por una contra prestación, en este caso, por un salario; esas personas, por lo general, no les importan los objetivos estratégicos ni las metas de la compañía, solo ir a realizar el trabajo asignado y recibir su cheque a final de mes.

El tiempo para estas personas puede generar dos tipos de percepciones: La primera, en donde los días, las semanas y los años pasan muy rápidos, y suelen ser personas que normalmente hacen lo mismo una y otra vez, acostumbrando al cerebro a las mismas rutinas y generando la percepción de que el tiempo está pasando muy rápido. La segunda, son aquellas personas que tienen los mismos rasgos, pero el tiempo pasa más lento, esto pasa en muchas ocasiones porque andan tan concentradas en sus deberes que la mente se enfoca y, tiene como percepción mayor duración en los eventos o acciones.

Ahora bien, si queremos que pase rápido el tiempo, simplemente se debe, desde la gerencia, incentivar el trabajo constante, rutinario y poco fluctuante, esto generará en toda la organización la percepción que diariamente el tiempo pasa más y más rápido. Un beneficio que se podría ver en este manejo del tiempo, es que las personas cada vez más van a tener “maestría” en lo que en sus funciones, las harán con mayor facilidad y más rapidez, pero, la empresa le estaría aportando lo mínimo a cada persona.

El manejo del tiempo en la organización con un enfoque “apresurado” puede generar beneficios de productividad media-alta  en tiempos más reducidos, un “alivio” para aquellos que llegan al trabajo y ya quieren salir, además de una especialización de las personas en una sola tarea, repetitiva y constante.

Sin embargo, existe otra forma de gestionar el tiempo dentro de la organización y es buscando alargar la percepción del tiempo de los empleados, para ello es necesario hacer cambios no sólo en la cultura organizacional de la empresa sino en la mentalidad de cada colaborador. Si se decide implementar una gestión de tiempo “larga”, lo primero que hay que hacer es proporcionarles nuevas experiencias a los empleados.

Estas experiencias contribuyen en dos factores de éxito, la primera, aumentar la productividad de los empleados y, al mismo tiempo, incrementar la pertenencia a la empresa; la segunda, incentivar la adquisición de nuevos conocimientos que podrán dar lugar a innovaciones desde el propio trabajo que cada uno desempeña. Este punto puede generar rechazos dentro de la empresa, pero si lo vemos a un mediano plazo, las dinámicas pueden cambiar radicalmente y se puede mejorar varios aspectos de cómo se está gestionando el modelo de negocio.

La generación de nuevas experiencias se basaría en la rotación del personal por las áreas que les interesen, aprendiendo diariamente nuevas habilidades. Por ejemplo, en una empresa de confecciones, un colaborador que trabaja en el área de corte puede tener conocimientos de diseño y estampado a la vez, es decir, tiene conocimiento de otras dos áreas. Ese tipo de iniciativas, aunque algo disruptivas, permitiría también aumentar la percepción del tiempo de cada uno, pensando inconsciente o conscientemente que sus días son un poco más largos pero productivos.  

Por lo anterior, la gestión del tiempo dentro de la organización puede resultar por dos caminos: el primero, donde el tiempo “corra” en contra de nuestra percepción, en el sentido que pasa cada vez más rápido y vemos que se nos “escapa” la vida; o, por el contrario, le “ganamos” al tiempo y aprovechamos el hecho que podemos aumentar nuestra percepción de este.

Ambos caminos tienen sus pros y sus contras, pero, es necesario destacar que el poder implementar una gestión del tiempo donde lo “alarguemos”, podemos generar no sólo cambios en la cultura de la organización, sino que a la vez, vamos a contribuir en cada uno de los colaboradores en su proceso de adquirir nuevas experiencias y conocimientos, además de, mejorar su percepción del tiempo. Se creería que la mayoría quisiera tener un poco más de tiempo en sus vidas.

 

 

[1] Titos, F. (2000). El tiempo desde una perspectiva filosófica. Revista Palabra, N- 19

[2] Doncel, M. G. (1989). El tiempo en la física:de Newton a Einstein. Obtenido de https://ddd.uab.cat/pub/enrahonar/0211402Xn15/0211402Xn15p39.pdf

[3] RT.(14 de Abril de 2017). Revelan cómo ralentizar el paso del tiempo durante nuestras vacaciones. Obtenido de https://actualidad.rt.com/viral/235880-retrasar-paso-tiempo-vacaciones

[4] Geoghegan, T. (3 de Agosto de 2007). Extienda su vida. Obtenido de BBC: http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_6928000/6928975.stm

Johana Hoyos Restrepo

Magister en Gerencia de la Innovación Empresarial con doble titulación en Innovación Estratégica y Emprendimiento. Amante del buen café, los videojuegos y el cine.

Deja una respuesta