Las mieles de la pandemia y la COVID-19

Las mieles de la pandemia y la COVID-19

En vista de que terminamos el año 2020 y queremos pretender que nunca pasó, pienso que es importante hacer un recorrido por las cosas positivas de la situación. Seguramente es un año que muchos desean enterrar, pero considero que lo verdaderamente importante es reconocer lo poco o mucho que mejoró la vida.

Sé que no es la mejor bendición de la vida que tengamos una situación tan extrema, pero esta alerta mundial brindó un ramillete de oportunidades positivas que considero esencial compartir para que en algún lugar de la red se conozca algún punto bueno de ese loco año.

Pausa mundial

Por primera vez todo el planeta compartió una pausa total, no más horas pico, no más filas en los restaurantes y no más desespero por llegar. Una situación que nos desarmó al alterar la cotidianidad y nos puso a meditar sobre la cantidad de tiempo invertido en cosas que no lo merecen.   

Digitalización 

Ya venía avanzando con las compras en línea y otras facilidades que brindan plataformas como Aliexpress, Amazon y Netflix, pero sólo estaba siendo adoptada por la generación de los millennials dejando de lado las generaciones anteriores. Se acabaron las fronteras y descubrimos que la virtualidad nos puede llevar a cualquier lugar del mundo.

Consumo local

El golpe económico mundial es innegable, para poder superarlo debemos empezar de adentro hacia afuera. La movilización se obstaculizó haciendo que sí o sí veamos nuestro entorno cercano, así empezamos a preocuparnos por el pequeño campesino o productor que no logró vender sus productos y lo impulsamos en redes sociales para facilitar su visibilidad y aumentar sus ventas.

Relaciones reales

Pasar más tiempo en casa permitió que los padres reconocieran las debilidades y fortalezas académicas de sus hijos, para los demás fue un momento clave en el cual identificamos a los verdaderos amigos. La pandemia nos unió más o nos separó definitivamente.

Valor del tiempo

Entendimos que pasar trayectos de dos horas para llegar al lugar de trabajo o estudio no es calidad de vida, entendimos que necesitamos compartir más tiempo con la familia y que si queremos algo o a alguien siempre habrá tiempo.

Mundo creativo

Empleadores, artistas, estudiantes, comerciantes, todos absolutamente todos tuvimos que repensar en nuevas estrategias para continuar con las respectivas actividades. Clases, trabajo, vida social y ventas sin contacto físico, una nueva forma de comunicarnos que dio paso a nuevos emprendimientos generados por las personas que nos quedamos sin trabajo y tuvimos que hacer maromas para generar ingresos.

Cambio ambiental

Varios medios destacaron la aparición de especies en calles que solían ser recorridas por carros, como los zorros que pasearon por Bogotá y los jabalíes por Haifa. Además, los cuerpos de agua como mares y ríos se aclararon a nivel mundial permitiendo ver delfines en algunas costas.

Autoevaluación

Contar con más tiempo nos permitió filosofar sobre nuestra vida. Logramos hacer preguntarnos si ¿somos realmente felices con lo que hacemos? ¿necesitamos o queremos eso? ¿lo que hacemos nos impulsa hacia nuestras metas? ¿tenemos metas?. Muchos perdimos la oportunidad de tener estabilidad laboral, pero esa puerta cerrada nos motivó hacia la búsqueda de un nuevo camino.

Seguramente de cada uno de los ocho ítems también se puedan evidenciar algunas fallas, pero insisto en que es necesario atraer más energías positivas y tratar de ver el lado amable de cada situación. Recordemos que todo lo que pasa tiene una razón y por lo tanto un aprendizaje, exijamos más noticias que sumen, mejor contenido y seamos críticos constructivos.     

Estefania Colorado Torres

Hajimemashite, me llamo Estefanía Colorado Torres, tengo muchos apodos, pero el más reconocido es Tefi. Estudié Gobierno y Relaciones Internacionales en Bogotá, japonés en Naganuma School de Tokio, y actualmente, curso mi maestría en Gerencia de Empresas Turísticas y Hoteleras en Lima. Amo mi país y todos sus paisajes, razón por la cual digo que tengo el corazón cachaco y el alma costeña. Creo en la paz y en el poder femenino como medios de construcción de un entorno armónico.

Esta entrada tiene un comentario

  1. Verónica Colorado Avila

    Me gusto mucho tu articulo tefi me parece que lo que cuentas es cierto yo alguna vez dije esta pandemia puede destruir o unir mas a la familia ya que antes los momentos en familia eran muy pocos por lo tanto los valorábamos mas y ahora pues estos momentos ya se vuelven cosas de la rutina diaria por lo tanto “ Ya es cosa de cada uno ”

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